Tras dos fines de semana jugando en Logroño, esta jornada nos tocaba jugar en casa, en esta ocasión frente al CB San Ignacio.

El partido se planteaba igualado, ya que el equipo local recuperaba en teoría las bajas por lesión que arrastraba de las pasadas jornadas, pero en el retrovisor estaban todavía las pasadas jornadas y sus malos resultados.

El primer cuarto fue muy igualado, tanto en el marcador, acabando con una igualdad de 13 puntos ambos equipos, como en el estilo de juego y poca intensidad defensiva. Tras estos 10 minutos el equipo visitante cambió la defensa, comenzando a presionar desde muy arriba y esto al equipo mirandés se le atragantó, marcando en el segundo cuarto únicamente un punto. Por lo que el partido llegó al descanso 14 a 20 a favor del equipo riojano.

En el tercer cuarto la intensidad defensiva del equipo visitante se mantuvo, pero tras el susto inicial el equipo mirandés supo salir de la presión y también dio un paso adelante en defensa, subiendo la intensidad y llevándose el cuarto con un parcial de 13 a 8, llegando a los últimos 10 minutos con un marcador de 27 a 28 a favor del equipo visitante.

El último cuarto estuvo lleno de alternativas en el marcador, y a eso hubo que sumarle que jugábamos con marcador electrónico a la vista de los jugadores, lo que provocó mucho nerviosismo y errores tontos. Al final tras defender de forma muy intensa el último cuarto y jugar de forma inteligente las situaciones clave del partido, el equipo local se llevo la victoria con un marcador de 49 a 46.